sábado, 7 de mayo de 2016

Margarita Castro, voz y Memoria de la Historia de Nuestra Parroquia



Margarita Castro, es una de las mujeres trascendentales de la historia de la parroquia San Roberto Belarmino. Sus ganas de servir y su convicción de hacer más por la comunidad de Zamora, la han hecho protagonista del acontecer de esta familia parroquial a través de su entrega generosa y del constante servicio a la obra pastoral y social de la Iglesia en este sector.  Nadie conoce tan bien las memorias de nuestro proyecto parroquial como ella, quien ha compartido estrechamente con todos los párrocos, grupos y feligreses en general, desde antes que San Roberto Belarmino fuera una realidad. Margarita Castro ha sido por más de 40 años referente de liderazgo y colaboradora de todos los sacerdotes para llevar a feliz término las acciones de la iglesia en Zamora.

 

Margarita Castro  nació 16 de abril de 1928  en el municipio de San Roque, un pueblo del nordeste antioqueño, aun cuando este poblado era incipiente y apenas sobrepasaba los 10.000 habitantes. San Roque ha sido identificado por décadas con el apelativo de "Tierra de la cordialidad", valor que Margarita Castro ha personificado en la vida pastoral de San Roberto Belarmino. Desde niña siempre sintió pasión por sus estudios y por emprender nuevos caminos; por eso llegó a Medellín con sus padres y sus ocho hermanos a emprender y buscar nuevas oportunidades, consiguiendo una casa en el barrio Caribe en la cual vivieron por 15 años, de la que tuvieron que salir dado que la zona pasó de ser  residencial a industrial, por lo que Margarita y su familia  compraron una casa en el populoso barrio Zamora, barrio en el que se radicaron en 1951.  

Es su memoria un baúl, lleno de recuerdos, de historias, de cuentos que no son cuentos, sino realidades y vivencias que han sido alegres y también tristes pero que hacen parte de la vida y que representan en sus cabellos blancos la nobleza y la experiencia de tantos años al servicio desinteresado por los demás.

Desde siempre ha sido una mujer piadosa, practicante asidua de las buenas costumbres, dueña de una capacidad única de escuchar y contar en detalle los hechos pasados que desencadenaron en la edificación del templo parroquial de San Roberto Belarmino y de las iniciativas parroquiales de todos los tiempos. Antes de la existencia de esta parroquia, visitaba con frecuencia la de María Auxiliadora, donde conoció al padre Jorge Vélez, de quien sería una incansable colaboradora.

En compañía de Judith Gómez, Esther Yepes, María Muñoz, María Quintero y Emilia Flórez se convirtió en pilar para acompañar y consumar el deseo de la construcción de un templo parroquial digno para Dios en Zamora, según las intenciones del padre Vélez, con quien alcanzó una entrañable amistad y cercanía.   


Una de las primeras funciones que desempeñó por encargo directo del padre Jorge Vélez, fue el cuidado y administración de la Casa Bethania (finca Zamora) por entonces propiedad de la naciente parroquia, a la vez de atender y gestionar el centro de salud que la parroquia tenía gracias a CARITAS. Sus oficios con los años en el servicio constante de la parroquia pasaron de preparar las empanadas, acompañar los grupos pastorales, coordinar los grupos de tercera edad, cuidar los jardines y custodiar de paso la memoria parroquial de San Roberto Belarmino.

A sus 93 años, su memoria es manantial de vida para nuestra comunidad y referente histórico de lo que ha sido y significado la vida no solamente del templo parroquial y la obra social de San Roberto Belarmino, sino del sector en general, pues su cercanía con los líderes, con los sacerdotes y por sus conocimientos de los grupos y actividades del barrio, le han conferido el reconocimiento como icono de la historia de esta joven Zamora. La misma Margarita Castro tímidamente describe que ella ha crecido de la mano con Zamora y que aunque ella no quería vivir en este barrio por sus condiciones cuando llegó, fue en el en que hizo su vida y al que le debe los mejores años de la misma. A su edad, modesta pero brillantemente responde con naturalidad y lucidez asombrosa a las preguntas sobre esta comunidad que ella ha visto crecer y que como si de un libro abierto se tratara, ilustra con simpatía cada detalle. Margarita Castro, lleva una vida ceñida a los principios católicos y vive en el sector "Los Rieles" del barrio Zamora en su casa que se destaca de las demás por sus floridos jardines y por su ambiente anclado en los tiempos de otrora de nuestro barrio.

Gracias Margarita por tu tenacidad y constancia con  nuestra comunidad, que ha visto en tus manos trabajadoras y en tu alma noble cumplido el propósito humilde de construir comunidad y de mostrar el rostro amoroso de Dios. Nuestra parroquia celebra tu vida y tu memoria. ¡Feliz Cumpleaños!

lunes, 6 de octubre de 2014

Aurora de la Fuente, manos a la obra, corazón al ser.


Madre Aurora de la Fuente, año 2012.
La vida de la comunidad de Zamora, está atravesada por importantes hechos y personajes que ha dejado huellas indelebles en el ser de muchas personas por las obras, el legado material, espiritual y comunitario que han dejado en este barrio para el crecimiento y el beneficio de sus habitantes.
Una de las obras que aún subsiste en el barrio Zamora y que ha hecho hombres y mujeres productivos para la sociedad, es: Fe y Alegría y la escuela de artes y oficios de San Juan de Luz, que llegaron y se instalaron en Zamora de la mano de personas como la Madre Aurora de la Fuente, quien soñó antes de llegar aquí con un espacio común para los jóvenes, donde se formaran y se sintieran en casa.

¿Pero quién es la Madre Aurora y cuál es su legado en esta comunidad?

La madre Aurora de la Fuente es  una religiosa misionera nacida en Valdecolmenares de Abajo, ubicado en Castilla de la Mancha-España, que llegó a la edad de 22 años a Colombia  siguiendo su vocación y obedeciendo a “Fe y Alegría”, como sierva de San José. Estuvo por años dedicada a la labor de gestionar recursos  para llevar la educación a sectores desfavorecidos y olvidados y fue así que conoció las necesidades  educativas de la comunidad de Zamora. La madre Aurora de la Fuente, crea durante los primeros años de la década de los 90's la “escuela de trabajo San Juan de Luz” y con ella nace también la esperanza de una nueva vida para los jóvenes de este sector, alejada de las peligrosas calles de la Zamora de los 90’s y que a partir de la creación de la escuela empiezan a trabajar en sus aulas y construir para sí calidad de vida; sus gestiones en la comunidad empiezan con la idea de compra de la finca en la que en la actualidad se encuentra Fe y Alegría al capitán Alvaro Jaramillo importante aviador quien por demás trajo por primera vez el JET a Medellín. Por mandato del mismo padre José María Vélaz y con el impulso de su propia deseo promueve la rifa de un automóvil, ante el afán del señor Jaramillo por vender la propiedad.
El sueño de constituir un espacio para la niñez y la juventud en este sector tomó más fuerza y fue entonces que rodeada de un significativo grupo de amigos realizó la rifa del automóvil, con ganancias para el proyecto de $740.000 y la propiedad estaba a la venta por 700.000. Casi inmediatamente realizada la rifa, la madre se contacta con el señor Jaramillo, para finalizar la transacción. Después de su adquisición se le hacen algunas reparaciones a la casona de la finca y se adecuan los espacios la crianza de animales domésticos como cerdos, codornices y gallinas y para hacer distintos sembrados productivos con mal resultado por las condiciones de sus suelos, labores en las que participaban activamente los jóvenes del sector.
Aquella casona vieja, sirvió como escuela primaria de Fe y Alegría San Juan de Luz, bajo la dirección de Fabiola Gonzalez y con un reducido personal docente por el cual abogó la Madre Aurora ante el gobierno, para que se le permitiera a ella pagar sus honorarios. Sin embargo el sueño de la construcción de un espacio para el aprovechamiento del tiempo de los jóvenes no se estancó allí y pronto busco benefactores para la construcción de una escuela con mejores condiciones y mejor infraestructura, es así que un ex alumno suyo le ofrece hacerle los planos de la escuela actual de Fe y Alegría, así la casona pasó a albergar un hogar infantil hasta que se construyó un espacio propio para este fin. No obstante las cosas para nada fueron fáciles y cuando ya estaban construidas las aulas taller se enfrentaría la madre Aurora a los problemas propios de una comunidad en medio de la delincuencia, pues varias piezas y maquinas del taller le fueron robadas y de esa manera se vieron truncados parcialmente los sueños de quienes trabajaban en ellos, aunque pronto se recuperaría y empezarían a producir aquellos talleres satisfactoriamente material didáctico.
Logo de Fe y Alegría

Mientras el sueño de San Juan de Luz tomaba forma, la Madre Aurora se desempeñaba como la directora regional de Fe y Alegría, cargo en el que también construyó en los barrios de ladera de Medellín (sobre todo en la zona nororiental) más de 30 escuelas, negociando predios con propietarios de terrenos de los cuales no se podía entregar ni escrituras ni papeles de ningún tipo. Según cuenta la madre Aurora, desde los barrios apenas en formación, la llamaban los líderes solicitando ayuda para la construcción de las escuelas, iniciativas en las que participó activamente haciendo rifas de vehículos, construyendo de a poco y luego buscando la legalización de todas las escuelas en las que aportó para la edificación. El eje de acción de su obra se centró en la zona nororiental y a partir de 1972 desde los barrios populares se empieza a proyectar a la ciudad y a la región. Fue solo hasta 1992 cuando se convirtió en la directora de la escuela de artes y oficios San Juan de Luz  después de ser la directora seccional de Fe y Alegría por 20 años (y ya al menos para ese año uno de los talleres de producción de material didáctico funcionaba para entonces).
Al momento de su llegada a la dirección de la escuela en Zamora siguió interesándose por las escuelas en las que tan decididamente aportó y  en todo momento veló por ellas ante las dependencias del gobierno buscando apoyo gubernamental para esta obras en pro de los menos favorecidos y también para la construcción y dotación de nuevos espacios.
Su principal herramienta para la transformación social siempre ha sido la educación, por lo que desde el momento en el que fue creada la escuela de trabajo, en ella han tenido acogida jóvenes sin oportunidades de trabajo, analfabetas, sin estudios completos, aquellos que fueron excluidos socialmente por su falta de preparación e incluso aquellos que en los 90's estuvieron inmersos en la delincuencia que azotó a la comunidad del barrio Zamora de manera tan fuerte. Para el año 2007 más de 600 jóvenes habían pasado por las aulas de ebanistería y metalistería, forja de hierro, talla y modelado en madera además de las demás modalidades, en un decidido esfuerzo de hacerlos productivos pero además de hacerlos "crecer como personas y mantenernos libres del contexto que hay alrededor, ligado a la banda y al vicio" según como describe la misma Madre Aurora.
Su experiencia en la transformación social de sectores como el de Zamora, ha marcado profundamente la vida de esta noble religiosa quien se ha dedicado con el corazón a construir nuevos horizontes para los jóvenes y hasta para dar nuevas oportunidades a aquellos que desvían su camino. Desde hace años se instaló como directora de la escuela de trabajo de San Juan de Luz, una de esas obras que le robo el corazón y por la que elegiría nuevamente a Colombia para volver a escribir su historia y realizarse como religiosa. 

Al momento de su retiro de la dirección de la seccional Antioquia de Fe y Alegría, la Madre Aurora quiere apersonarse de uno de esos proyectos educativos de los que ella fue participe, eso sí que no fuera muy grande para poder dedicarse por completo a él, pero resulta que cualquiera de ellos representaba un gran trabajo y se habían ya constituido en importantes ejes sociales en cada uno de los sectores en los que estaban. Siendo ya directora de la escuela de trabajo de San Juan de Luz, participa activamente en la construcción de otra sede de la escuela de trabajo en la zona de Santo Domingo Savio, sector  El Pinal sobre la antigua vía a Guarne y que hoy se conoce como José María Grijelmo,
Joven aprendiz de Mecánica industrial, escuela de artes y oficios.
Llegó armada de perseverancia y paciencia a Zamora, cuando por sus problemáticas estaba aún más olvidada por los órganos estatales y convirtió el espacio que intervino en una isla de tranquilidad en medio de la convulsa y agitada vida delictiva de las calles zamoranas, por las que ella también transitó y encontró a los protagonistas de la guerra de influencias de los 90’s y buena parte de los primeros años del siglo XIX, a los que les hablo de tú a tú y los que ante su figura benévola menguaron su accionar violento.
En el año 2007, la escuela de trabajo San Juan de Luz, contaba al menos con 8 talleres entre los que se destacan: Metalistería y forja de hierro, ebanistería, torno y talla, pintura, entre otras. Pronto otras modalidades como: Pedagogía infantil, electromecánica, toda el área de confecciones, informática, pintura en madera, mecánica automotriz y belleza en general, engrosarían la oferta para los jóvenes aprendices, en conjunto con el convenio con el SENA,  que se propuso un impacto integral referido al emprendimiento, a la ética y los valores de los nuevos técnicos y operarios de cada una de las modalidades de la escuela. Gracias a esta obra y a su impulsadora, se empezó a escribir en el barrio Zamora y alrededores la página de la esperanza, la página de la calidad de vida, calidad que no alcanzaba a llegar a este sector tan golpeado por tantas problemáticas sociales.

Gracias al impulso, a los convenios y gestiones realizados ante instituciones gubernamentales y privadas por la Madre Aurora, la escuela ha subsistido y ha posibilitado la cobertura para acoger a más y más nuevos aprendices de forma gratuita, esta es la manera como ha funcionado durante los últimos años y el convenio con el SENA ha ampliado considerablemente los cupos y servicios para las personas del sector.
La idea principal de la Madre Aurora, es contribuir a aminorar el problema de desempleo de personas con poca preparación académica, con limitadas facilidades económicas, con problemas de desescolarización y sin medios para educación superior, así ayuda  a  aquellas personas que desean mediante una técnica profesional, superarse a sí mismos, al medio en el que viven  y mejorar sus condiciones de vida.

El lema “Trabajamos educando y educando trabajamos”, lo personifica perfectamente la Madre Aurora quien con su ejemplo ha formado a muchos técnicos y operarios en la escuela de artes y oficios San Juan de Luz, infundiendo a su vez principios cristianos y de gestión para complementar la formación de los educandos, garantizando  el impacto en cada uno de los que pasan por las aulas taller. 

Casona antigua, capilla y bloque de formación de la escuela de artes y oficios San Juan de Luz, Zamora.

Fuentes:
- Montoya Piedrahita, Catalina. Aurora de la Fuente, una madre para muchos jóvenes. En Periódico El Colombiano, serie: Voces de la esperanza, Medellín-2007.
-Revista El Leviatán. La madre Aurora. Bello, marzo-abril de 2007, nro 25. Pagina 12.
-Vídeo: Historia Fe y Alegría: Institución técnica. Madre Aurora de la Fuente.






sábado, 30 de agosto de 2014

Comunactiva Barrio Zamora canal TVN

El Programa Comunactiva, Es Un Programa del Canal TVN que le apuesta a mostrar lo mejor de cada uno de los barrios del municipio de Bello.

En el mes de mayo pasado, el programa fue pre grabado en nuestro barrio y salio al aire el 24 del mismo mes.
En el aparecen actores sociales muy importantes del barrio que con sus acciones ayudan a construir y edificar la vida del mismo. Esta es una de las producciones audivisuales que muestra la cotidianidad de nuestro barrio y que está hecho para la difusión de los valores de esta comunidad; es además el primer programa en donde parecen los avances en infraestructura de la unidad residencial "Montes Claros" y de la nueva institución educativa "Centenario de Bello" (antes institución educativa Zamora) y como presidenta de la Junta de acción comunal Elvia Rosa Uribe.

jueves, 13 de marzo de 2014

Digitalización de documentos históricos Barrio Zamora



Para la recuperación y conservación del material histórico del barrio Zamora de Bello, es necesaria la digitalización de los documentos y la divulgación de los resultados de algunos procesos escolares y particulares.
En esta primera parte exclusivamente estará transcrito un texto  realizado en noviembre de 1990, por un grupo de personas pertenecientes a esta comunidad, pero que no plasman en este trabajo sus nombres y no nos permiten conocer el enfoque de este documento, además de la razón del porque no fue difundido en el mismo barrio y porque solo unas pocas  personas sabían de su existencia hasta el año 2011.
La reseña histórica hallada en dicho documento, consta de 7 hojas escritas solo por el recto, el verso de la primera página es una hoja reutilizada y en las demás permanece en blanco; está hecho en máquina de escribir y se conserva en buen estado, solo unas cuantas manchas se hallan sobre su superficie producto del paso de los años . Este texto ilustra acertadamente el proceso de conformación del barrio Zamora aunque es notable el anacronismo en el cual fue redactado a pesar que está estructurado por etapas de desarrollo del barrio, en algunas de las páginas son evidentes las enmendaduras y borrones realizados al escrito, que no afecta su lectura.
Este documento fue hallado junto con otros documentos similares en un archivo particular, allí se conservó desde 1990 hasta hoy, pero no estaba para consulta del público desde luego y muy pocas personas sabían de su existencia.
Debido a su importancia histórica es el único documento conocido y que sirve de  referente para quienes desean saber y conocer acerca de la historia del barrio Zamora.
A continuación: la transcripción de dicho texto, sin omisión de detalle alguno.




INTRODUCCIÓN

Este trabajo, fue realizado con la  colaboración  de los habitantes del barrio, quienes en la actualidad cumplen entre los 36 y 40 años de vivir en él; por lo tanto los datos aquí anotados son reales, llenos  de experiencia y anécdotas.
También participaron en la realización del mismos jóvenes del sector, entre los 15 y 20 años, algunos nacidos en el mismo y otros con algunos años de estar radicados.
El diagnóstico  fue dado de  acuerdo a lo que se vive en la actualidad.



CONTENIDO
A………………………………………………………….aspecto geográfico del barrio
B………………………………………………………….aspecto histórico del barrio
C………………………………………………………….etapas de desarrollo 
D…………………………………………………………diagnóstico actual del barrio










ALGUNOS DATOS DEL BARRIO ZAMORA

A.      ASPECTO GEOGRÁFICO:  en este aspecto nuestro barrio se reconoce:

1.      Por estar ubicado en el sector sur-oriental del municipio de Bello (entre cañada negra y la Gabriela, por los costados) y el río Medellín y el barrio santa Rita (por el norte y por el sur).

2.      A Zamora la conformaban 4 fincas (esto, hace unos 45 años)
3.      Finca el rosal: hoy, parte baja de Zamora.
1.      Finca Zamora: o central de teléfonos (hoy, parte alta de Zamora)
4.       Finca del noviciado salesiano: (hoy, “Laura vicuña “y sector de santa Rita).
2.      Finca san juan de luz: (hoy área de fe ya alegría), aún posee su delimitación.
3.      El relieve de este sector es muy quebrado; sus tierras eran dedicadas a la agricultura y ganadería.  Dos (2) quebradas la rodean “cañada negra” y “el chispero”.

B.      ASPECTO HISTÓRICO:  conocidos algunos algunos dato podemos decir que nuestro barrio  surgió:

1.      Bajo el lema “Zamora, la tierra que enamora”, hace 38 años (1962), empezó la urbanización en la finca Zamora, de propiedad  del señor Jorge Rodríguez, con la venta de lotes, por precios módicos de $ 5 pesos la vara, con el fin de anexar un barrio más al municipio de Bello; surgió en su orden la fina el rosal y más tarde por  invasión los contornos de la finca del noviciado.

2.      sus PRIMEROS FUNDADORES: fueron los señores Mario Zapata (periodista) y don Hernando Gaviria; quienes eran los  autorizados para la venta de los lotes. También se consideran como fundadores a sus primeros pobladores: los señores marco Fidel Suarez, Daniel Londoño, Jesús Cadavid, Eladio granados, Eliberto arenas  y don Luis Charry,  este último de la finca el rosal.

3.      Este barrio se creó como consecuencia de la falta de vivienda de algunas familias  del valle de aburra, carentes de  recursos económicos, también para proporcionar techo a aquellas familias  que venían de  los pueblos y campos en busca de nuevas fuentes de trabajo, y otra parte del sector fue formado por invasión.

Su construcción fue hecha en forma “pirata”, ya que no se les permitía por vía legal.
Fue por medio de estas construcciones  en donde empezaron a sentirse sus aires políticos.

C.       ETAPAS DE DESARROLLO DEL BARRIO:  sin lugar a dudas , el barrio Zamora durante 38 años, se ha venido desarrollando bajo 2 etapas:

1.      Primera etapa: aquí se nos presenta un barrio en formación, por medio de urbanizaciones “piratas”, bajo venta de lotes sin derecho a  construcción; durante este tiempo  el barrio carece totalmente  de servicios públicos, motivo por el cual sus gentes se ven en la obligación de recurrir al contrabando de la energía y a la conexión de mangueras  desde los nacimientos de aguas para obtener el servicio de la misma.
Hacia el año 1964, se organiza una junta de acción comunal, que se encargaría de colocar el alcantarillado, aun sin lo reglamentado; esta junta tendría como presidente a don Gustavo Jaramillo y como asesores a los señores francisco Zea y Girón de obras. A dicha junta se le pagaba una pequeña cuota  con el fin de dar un buen sostenimiento.

 En el año 1965, aparece la electrificación, por medios legales  con la colaboración de las empresas públicas de Medellín;  se da un poco de organización a las calles y carreras.
Durante la iniciación del barrio aparece la escuela primaria de niñas,  situada en el noviciado salesiano, cuyo funcionamiento era, en la escuela que hoy ocupa la policía.
La gente con su espíritu religioso y moral, solo podían asistir a la santa misa los domingos a las 7.AM en el noviciado, porque carecían  de templos.
A lo anterior  es lo que podemos denominar como primera etapa de desarrollo o vía de desarrollo del barrio Zamora.

2.      Segunda etapa: consideramos como segunda etapa  de desarrollo la comprendida, desde el años 1966 hasta hoy (1990); en donde el progreso se ve más efectivo, teniendo en  cuenta sus diferentes aspectos:
A: en cuanto a la construcción se mejoran las viviendas
B: en lo referente a los servicios públicos, el municipio de Bello toma cartas en el asunto y mejora el servicio de agua y alcantarillado y nomina las calles y carreras.
C: a parecen los establecimientos educativos: “sección primaria”, con los nombres de: “Laura Vicuña” (para niñas) y “escuela Zamora” para niños.
Más tarde en la década del 70  aparecen las escuelas de san juan de luz  en la finca de su nombre y la escuela de Betania, en el sector de Zamora.
En la misma década del 70  y comienzos del 80, se fundan los bachilleratos de “san juan de luz” en fe y alegría y  los bachilleratos diurno y nocturno que funcionan en el local de la escuela “Zamora”, llamados  IDEM Zamora; estos centros educativos dan capacidad a los jóvenes  de este sector y sectores aledaños.
También para engrosar el aspecto cultural de nuestro barrio, se fundan los colegios “los rabinos” y santo domingo de la policía; pero estos colegios en nada favorecen a nuestras gentes.
En cuanto al acceso al barrio, se mejoran las vías, se le da un mejor mantenimiento  a las calles y carreras, por medio de la acción comunal; se presta un mejor servicio de transporte con la entrada de la ruta COMBUSES S.C.A.  Y desaparece la ruta “san isidro la asunción” vigente hasta 1987 más o menos.
En cuanto al aspecto religioso: durante esta etapa aparece el templo de “san Roberto Belarmino”, ubicado en la terminal de Zamora, cuyo primer párroco fue el sacerdote jesuita  Jorge Vélez Arango; quien a su vez fue el fundador.
Gracias a la colaboración de sus gentes dicho templo hace sentir sus aires de progreso, para bien de las gentes del barrio.
En lo referente a salud: apenas a finales del 80 (1988), se instala el primer centro de salud con la aprobación de la secretaria de salud del municipio de Bello y para beneficio de todos los ocupantes del sector. También cuenta dicho centro con un buen centro odontológico.