lunes, 6 de octubre de 2014

Aurora de la Fuente, manos a la obra, corazón al ser.


Madre Aurora de la Fuente, año 2012.
La vida de la comunidad de Zamora, está atravesada por importantes hechos y personajes que ha dejado huellas indelebles en el ser de muchas personas por las obras, el legado material, espiritual y comunitario que han dejado en este barrio para el crecimiento y el beneficio de sus habitantes.
Una de las obras que aún subsiste en el barrio Zamora y que ha hecho hombres y mujeres productivos para la sociedad, es: Fe y Alegría y la escuela de artes y oficios de San Juan de Luz, que llegaron y se instalaron en Zamora de la mano de personas como la Madre Aurora de la Fuente, quien soñó antes de llegar aquí con un espacio común para los jóvenes, donde se formaran y se sintieran en casa.

¿Pero quién es la Madre Aurora y cuál es su legado en esta comunidad?

La madre Aurora de la Fuente es  una religiosa misionera nacida en Valdecolmenares de Abajo, ubicado en Castilla de la Mancha-España, que llegó a la edad de 22 años a Colombia  siguiendo su vocación y obedeciendo a “Fe y Alegría”, como sierva de San José. Estuvo por años dedicada a la labor de gestionar recursos  para llevar la educación a sectores desfavorecidos y olvidados y fue así que conoció las necesidades  educativas de la comunidad de Zamora. La madre Aurora de la Fuente, crea durante los primeros años de la década de los 90's la “escuela de trabajo San Juan de Luz” y con ella nace también la esperanza de una nueva vida para los jóvenes de este sector, alejada de las peligrosas calles de la Zamora de los 90’s y que a partir de la creación de la escuela empiezan a trabajar en sus aulas y construir para sí calidad de vida; sus gestiones en la comunidad empiezan con la idea de compra de la finca en la que en la actualidad se encuentra Fe y Alegría al capitán Alvaro Jaramillo importante aviador quien por demás trajo por primera vez el JET a Medellín. Por mandato del mismo padre José María Vélaz y con el impulso de su propia deseo promueve la rifa de un automóvil, ante el afán del señor Jaramillo por vender la propiedad.
El sueño de constituir un espacio para la niñez y la juventud en este sector tomó más fuerza y fue entonces que rodeada de un significativo grupo de amigos realizó la rifa del automóvil, con ganancias para el proyecto de $740.000 y la propiedad estaba a la venta por 700.000. Casi inmediatamente realizada la rifa, la madre se contacta con el señor Jaramillo, para finalizar la transacción. Después de su adquisición se le hacen algunas reparaciones a la casona de la finca y se adecuan los espacios la crianza de animales domésticos como cerdos, codornices y gallinas y para hacer distintos sembrados productivos con mal resultado por las condiciones de sus suelos, labores en las que participaban activamente los jóvenes del sector.
Aquella casona vieja, sirvió como escuela primaria de Fe y Alegría San Juan de Luz, bajo la dirección de Fabiola Gonzalez y con un reducido personal docente por el cual abogó la Madre Aurora ante el gobierno, para que se le permitiera a ella pagar sus honorarios. Sin embargo el sueño de la construcción de un espacio para el aprovechamiento del tiempo de los jóvenes no se estancó allí y pronto busco benefactores para la construcción de una escuela con mejores condiciones y mejor infraestructura, es así que un ex alumno suyo le ofrece hacerle los planos de la escuela actual de Fe y Alegría, así la casona pasó a albergar un hogar infantil hasta que se construyó un espacio propio para este fin. No obstante las cosas para nada fueron fáciles y cuando ya estaban construidas las aulas taller se enfrentaría la madre Aurora a los problemas propios de una comunidad en medio de la delincuencia, pues varias piezas y maquinas del taller le fueron robadas y de esa manera se vieron truncados parcialmente los sueños de quienes trabajaban en ellos, aunque pronto se recuperaría y empezarían a producir aquellos talleres satisfactoriamente material didáctico.
Logo de Fe y Alegría

Mientras el sueño de San Juan de Luz tomaba forma, la Madre Aurora se desempeñaba como la directora regional de Fe y Alegría, cargo en el que también construyó en los barrios de ladera de Medellín (sobre todo en la zona nororiental) más de 30 escuelas, negociando predios con propietarios de terrenos de los cuales no se podía entregar ni escrituras ni papeles de ningún tipo. Según cuenta la madre Aurora, desde los barrios apenas en formación, la llamaban los líderes solicitando ayuda para la construcción de las escuelas, iniciativas en las que participó activamente haciendo rifas de vehículos, construyendo de a poco y luego buscando la legalización de todas las escuelas en las que aportó para la edificación. El eje de acción de su obra se centró en la zona nororiental y a partir de 1972 desde los barrios populares se empieza a proyectar a la ciudad y a la región. Fue solo hasta 1992 cuando se convirtió en la directora de la escuela de artes y oficios San Juan de Luz  después de ser la directora seccional de Fe y Alegría por 20 años (y ya al menos para ese año uno de los talleres de producción de material didáctico funcionaba para entonces).
Al momento de su llegada a la dirección de la escuela en Zamora siguió interesándose por las escuelas en las que tan decididamente aportó y  en todo momento veló por ellas ante las dependencias del gobierno buscando apoyo gubernamental para esta obras en pro de los menos favorecidos y también para la construcción y dotación de nuevos espacios.
Su principal herramienta para la transformación social siempre ha sido la educación, por lo que desde el momento en el que fue creada la escuela de trabajo, en ella han tenido acogida jóvenes sin oportunidades de trabajo, analfabetas, sin estudios completos, aquellos que fueron excluidos socialmente por su falta de preparación e incluso aquellos que en los 90's estuvieron inmersos en la delincuencia que azotó a la comunidad del barrio Zamora de manera tan fuerte. Para el año 2007 más de 600 jóvenes habían pasado por las aulas de ebanistería y metalistería, forja de hierro, talla y modelado en madera además de las demás modalidades, en un decidido esfuerzo de hacerlos productivos pero además de hacerlos "crecer como personas y mantenernos libres del contexto que hay alrededor, ligado a la banda y al vicio" según como describe la misma Madre Aurora.
Su experiencia en la transformación social de sectores como el de Zamora, ha marcado profundamente la vida de esta noble religiosa quien se ha dedicado con el corazón a construir nuevos horizontes para los jóvenes y hasta para dar nuevas oportunidades a aquellos que desvían su camino. Desde hace años se instaló como directora de la escuela de trabajo de San Juan de Luz, una de esas obras que le robo el corazón y por la que elegiría nuevamente a Colombia para volver a escribir su historia y realizarse como religiosa. 

Al momento de su retiro de la dirección de la seccional Antioquia de Fe y Alegría, la Madre Aurora quiere apersonarse de uno de esos proyectos educativos de los que ella fue participe, eso sí que no fuera muy grande para poder dedicarse por completo a él, pero resulta que cualquiera de ellos representaba un gran trabajo y se habían ya constituido en importantes ejes sociales en cada uno de los sectores en los que estaban. Siendo ya directora de la escuela de trabajo de San Juan de Luz, participa activamente en la construcción de otra sede de la escuela de trabajo en la zona de Santo Domingo Savio, sector  El Pinal sobre la antigua vía a Guarne y que hoy se conoce como José María Grijelmo,
Joven aprendiz de Mecánica industrial, escuela de artes y oficios.
Llegó armada de perseverancia y paciencia a Zamora, cuando por sus problemáticas estaba aún más olvidada por los órganos estatales y convirtió el espacio que intervino en una isla de tranquilidad en medio de la convulsa y agitada vida delictiva de las calles zamoranas, por las que ella también transitó y encontró a los protagonistas de la guerra de influencias de los 90’s y buena parte de los primeros años del siglo XIX, a los que les hablo de tú a tú y los que ante su figura benévola menguaron su accionar violento.
En el año 2007, la escuela de trabajo San Juan de Luz, contaba al menos con 8 talleres entre los que se destacan: Metalistería y forja de hierro, ebanistería, torno y talla, pintura, entre otras. Pronto otras modalidades como: Pedagogía infantil, electromecánica, toda el área de confecciones, informática, pintura en madera, mecánica automotriz y belleza en general, engrosarían la oferta para los jóvenes aprendices, en conjunto con el convenio con el SENA,  que se propuso un impacto integral referido al emprendimiento, a la ética y los valores de los nuevos técnicos y operarios de cada una de las modalidades de la escuela. Gracias a esta obra y a su impulsadora, se empezó a escribir en el barrio Zamora y alrededores la página de la esperanza, la página de la calidad de vida, calidad que no alcanzaba a llegar a este sector tan golpeado por tantas problemáticas sociales.

Gracias al impulso, a los convenios y gestiones realizados ante instituciones gubernamentales y privadas por la Madre Aurora, la escuela ha subsistido y ha posibilitado la cobertura para acoger a más y más nuevos aprendices de forma gratuita, esta es la manera como ha funcionado durante los últimos años y el convenio con el SENA ha ampliado considerablemente los cupos y servicios para las personas del sector.
La idea principal de la Madre Aurora, es contribuir a aminorar el problema de desempleo de personas con poca preparación académica, con limitadas facilidades económicas, con problemas de desescolarización y sin medios para educación superior, así ayuda  a  aquellas personas que desean mediante una técnica profesional, superarse a sí mismos, al medio en el que viven  y mejorar sus condiciones de vida.

El lema “Trabajamos educando y educando trabajamos”, lo personifica perfectamente la Madre Aurora quien con su ejemplo ha formado a muchos técnicos y operarios en la escuela de artes y oficios San Juan de Luz, infundiendo a su vez principios cristianos y de gestión para complementar la formación de los educandos, garantizando  el impacto en cada uno de los que pasan por las aulas taller. 

Casona antigua, capilla y bloque de formación de la escuela de artes y oficios San Juan de Luz, Zamora.

Fuentes:
- Montoya Piedrahita, Catalina. Aurora de la Fuente, una madre para muchos jóvenes. En Periódico El Colombiano, serie: Voces de la esperanza, Medellín-2007.
-Revista El Leviatán. La madre Aurora. Bello, marzo-abril de 2007, nro 25. Pagina 12.
-Vídeo: Historia Fe y Alegría: Institución técnica. Madre Aurora de la Fuente.